I
No sé si mi reloj biológico fue demasiado exacto o mi alarma tiene un sensor para sonar cuando lo toco. Mi alarma es un sonido de pájaros que tiene mi celular. Si los pájaros cantaran así, ya estarían toditos extintos.
Me levanté, me acerqué a mi armario, lo primero que escogí fue el pantalón rojo, después sudadera morada, playera amarilla, gorro verde, tenis naranjas, cinturón blanco, hebilla de pistolas. Llamativo, ¿combinado?, vaya payaso, no sé para qué. No desayuné.
Iba en el periférico, me cambié de carril porque no avanzaba el mío. Soy desesperadizo al manejar, pensé como Murphy: “nada más falta que éste avance menos ya que me cambié", y efectivamente dejó de avanzar pero frenando a 0 de golpe. Mi papá me dijo, “un buen cambio de carril es cuando no haces frenar al de atrás, cuídate del de adelante, el de atrás se cuida de ti”, pero el que venía faldeándome no se supo cuidar y el muy imbécil me chocó, “no choqué, me chocaron”, y eso que venía bastante lejitos según mi espejo. Me pegó en la llanta de refacción, no me pasó nada, pero a él se le sumió todo el cofre, ya humeando, como si estuviera hecho con aluminio de latas de gaseosas.
Dije ¡CHALE! en automático, el chocón si tuviera los oídos más arriba parecería que se los tapaba con ambas manos, pero era su manera personal de no creérsela, o también chalear.
Le hable a mi papá que dormía, le conté en corto y breve del choque para no hacerla más de tos. "No hay pedo hijo tú te puedes ir, es su culpa", me dijo. "Ya me voy wey, voy a llegar tarde a mi clase", le dije al muchachón.
"¿Y yo qué? ¿me chingo aquí? Te esperas cabrón"--contestó. “Aaah…¿te vas a poner así?”—le respondí. Obvia-pinche-mente más me encabroné. Si a alguien le pone de buenas que le choquen que levante la mano. Me quedé recargado contra la puerta de mi auto algunos minutos, esperando a que las cosas se resolvieran solas, sordeándome un ratito, viendo a los choches chismear el accidente, tranquilo. No soy muy pedante, aunque debería serlo en momentos como éste.
Total, pasó un rato y se me puso bien idiota amenazándome con patrullas y no sé qué más, yo solamente le decía “simón, simón”. Tomó su celular sin marcar números, sólo lo tomó y empezó a hablar. “¿Sí? ¿poli?, lo que pasa es que choqué y el chamaco se quiere dar a la fuga, ¿eh?, aah okey-okey, sí ahorita te lo atoras, ta bueno, sobres oficial, gracias.” Me quería espantar el mequetrefe. “Ahorita que llegue la trulla vas a ver.” Pasaban las patrullas como si nada, sin detenerse. “Eeeh, eeeh, poli”--el gritaba cada que pasaba una patrulla, levantaba la mano y la agitaba. No lo pelaban. Yo sólo lo veía con los brazos cruzados, recargado en mi Monster Truck, sonriéndole a su ridiculez.
Abrí la puerta, prendí el motor, me senté y justo pasó Máximo, uno de mis mejores amigos y vecino, puso las intermitentes colocándose frente a mí. Me ayudó a evadir al chavo, no me dejaba ir, aunque yo no ponía mucha resistencia. El chaval se paró enfrente de mi coche, mientras yo estaba ya adentro con el auto prendido. Sin decirnos nada Max y yo, fui soltando el freno lento, Máximo se hacía para atrás hasta apachurrarlo, o escamarlo al menos.
“¡Te vas a quedar hasta que llegue mi seguro!”, me gritaba. Tan necio insistía que hasta se subió en mi coche, se sentó en mi cofre.
Yo aceleraba y frenaba para tambalear la camioneta, él se asustaba, "¡Ya ya bájale no te pongas así, me voy a caer!", decía el muy idiota sosteniéndose de mis limpiadores. Máximo puso Parking y el freno de mano, se bajó, lo sujetó por la chamarra, lo jaló bajándolo de mi cofre. "Mira wey, te estás pasando de pendejote, no seas ridículo, somos dos, ¿qué pedo?, deja ya de estar jodiendo, así son los accidentes, si le sigues tendrás otro cabrón."-le dijo Max con una mano sobre el cuello de la camiseta del hombre, la otra levantada a la altura de su oreja, señalándolo, preparado para soltar algún golpe, con la mirada bien fija sobre él. “Está bien, está bien.”, se resignófinalmente.
Max se subió a su coche y se fue. Si hubiera un ranking del 1 al 10, 10 siendo lo más pasivo, 1 lo más agresivo, yo sería un 8, Max un 10. Hoy no, pero al menos él sabe cuándo serlo, cuando no. Se acercó el gañan a mi ventanilla, "mira te doy mi celular, pero en serio espérate a que llegue el seguro, de carnales."
"Tú me pegaste, te jodiste tú, yo no tengo nada que hacer aquí ya, arréglatelas solo."
"Ándale, no seas mal pedo, te invito unas chelas en la tarde, así sin pedos."
"¿Mal pedo? Hasta te subiste a mi cofre wey. ¿Quién es el mal pedo? Tú me chocaste, si quieres sí vamos por las chelas, pero yo ya me voy." Arranqué y se quedó parado con cara de perrito triste parado en medio de la calle con el humo a su espalda.
Llegué tarde a clase, no me quedaban más faltas.
"¿Puedo pasar?" dije al abriendo la puerta de mi salón. El Profesor me vio de pies a cabeza barriéndome, y dijo, "Aaaaah tú eres el que chocaste en Peri ¿no?, pásale."
Hasta entonces entendí por qué me vestí así, para que me reconociera el profe Benítez, si no hubiera reprobado la materia por faltas. ¿Lo sabía desde la mañana?
Se canceló mi clase siguiente, regresé a casa. Ir hasta allá para chocar, una sola clase.
II
Mi hermana tiene 18 ó 19, yo 20. Todavía va en prepa. Siempre me quiere presentar a sus amigas. "Tengo una amiga medio punketa, como de tu estilo, que a la mejor te gustaría."
Lleva más de una semana comentándome diario de su amiga, que por cierto es una de las Durán. El presidente municipal, José Luis Durán tiene 3 hijas: Sofía, de mi edad; Cloe, de edad de mi hermana; Bethan, como 12 o 13. Dicen que la última cuando crezca se pondrá re-bien, aunque ya ponerla a juicio desde chica es un poco enfermizo y pedófilo. No conocía a ninguna.
Como volví temprano a casa fui a llevar a mi hermana a mi antigua escuela, la suya actual. Va en las tardes. Como tenía tiempo libre y era temprano me metí al Kipling con ella. Nos sentamos en unas bancas de concreto a platicar. Carolina, mi hermana, un poco obvia dijo que iba al baño, me dejó solo con una amiga suya que nos acompañaba.
Era la Durán de en medio, yo ni enterado. Platicamos poco, la traté como se trata a las amigas de una hermana: desinteresado-buena onda. Ella habló casi todo el tiempo, yo la escuché todita. Dijo, "En Puerto Escondido ponte que estaba en la playa con mis amigas y conocimos a unos surfistas argentinos, me les acerqué porque uno de ellos me recordaba cañón a Manuel, mi amor de allá (de Argentina) ja-ja, pero el wey era bien quedado, como bien forever, tons me daba muchísima risa y salimos con ellos y así, y ya equis, y después estaba platicando en MSN con Manuel, y tipo le conté que fui a Puerto y así y me dijo como: "tengo un primo surfer que va mucho ahí, de hecho fue estas vacaciones. ¡Era su primo!" "¡Órale, qué coincidencia, eeh!"-le respondí.
Me despedí. En el camino de regreso vi un espectacular de Durán, ya caduco, memoricé su sonrisa tan política, tan quiero caerte bien. Paré en la luz roja del semáforo, vi unos payasitos con pelucas naranjas malabarear, me acordé de mi mamá, le marqué.
Me dijo, "estaba justo pensando en ti, gracias por llevar a Caro a la escuela, fui por unos mandados de lo que tu abuela me encargó, estoy manejando también,--¡PRAW!, se le cayó el celular--Andy me acaban de chocar.", "¿Estás bien?", "Sí, se me estampó un tarado por detrás". Uuuy también, que día tan chocante, y por atrás. "¿Dónde estás?", "Por Boulevares, por casa de Geral, rumbo la zona azul", "Okey voy para allá."
III
Llegué, todo bien, nada más la defensa sumida. Resulta que una señora iba saliendo de su casa, como su reja abre para fuera se arriesgó sin ver echando la carrocería, a mi mamá le tocó la atravesada, frenó y pitó, el de atrás torteó a la camioneta. Casualmente la señora de la casa es una clienta de Guillermina, la pedicurista de mi abuela.
Como todos los miércoles, iríamos a casa de mi abuela a comer. Mi abuela tenía cita con Guille a las 7 p.m., Guille iba a ir a las 5 a casa de Beatriz (la señora arriesgada), 2 horas después a la próxima cita: mi abuela.
Beatriz iba a comprar su quesito, cremita, tostaditas y tortillitas de harina al puesto de Productos Oaxaqueños. La muy floja sacaba el coche aunque le quedara a 3 cuadras. En su segundo arriesgue, media hora después, sí le tocó el moquetazo, no le avisó a Guille que chocó, se retrasó todo.
Cuando daban 15 para las 7 mi abuela esperaba y esperaba con sus pies dentro de una cubeta verde-azul con agua tibia-casi-caliente.
Lo que nadie supo es que Guille olvidó todos sus instrumentos pedicuristas en su casa, sus tijeras, cuchillos, lijas, navajitas, esmaltes, algodones, quita-esmalte, etc. Hubiera sido peor el recibirla inhabilitada para trabajar. Con choque o no, no hubiera tenido nada nadie, o se hubiera dado cuenta desde casa de Beatriz de sus olvidos. Al menos mi abuela relajaba sus pies esperándola.
Mi mamá fue al taller con el chocón, que decía tener muchos apuros y prisas. Fui a casa de mi abuela. Melissa, una prima, había invitado a una amiga a comer a casa de la abuela. Iban en la misma escuela, en el Kipling también, pero horario matutino, división primaria.
Mi prima y su amiga estaban risa y risa viendo mails. Me leyó un mail en voz alta, "me dices sí o no eh":
1) ¿Traes puestos los mismos jeans de ayer?
2) ¿Tu pasta de dientes es blanca?
3) ¿Has visto al conejo de la luna?
4) ¿Te gusta alguien de tu salón?
5) ¿Duermes con calcetines?
6) ¿Tienes un perro?
7) ¿Tu ringtone es una canción?
8) ¿Escribes con pluma negra?
9) ¿Rezas antes de dormir?
10) ¿Te muerdes las uñas?
11) ¿Tienes algún tick?
12) ¿Lees en el baño?
13) ¿Tienes pulseras en las muñecas?
14) ¿Tienes piercings?
15) ¿Te has volado clases?
16) ¿Te acuerdas que cenaste ante-ayer?
17) ¿Has besado a alguien este mes?
18) ¿Valió la pena?
19) ¿Le echas limón al arroz?
20) ¿Te bañaste esta mañana?
21) ¿Cantas en la ducha?
22) ¿Aún te ama tu ex?
23) ¿Piensas en tu ex?
Le contesté, nah, seh, seh, nah, nah, nah, seh, seh, nah, seh, seh, seh, seh, seh, seh, nah, seh, nah, seh, nah, seh, ¿uhm?, ¿eh?
"¡Iiiiih, no sabe, no sabe!", corearon Melissa y Bethan.
Las últimas dos me incomodaron. Llegó Corina a mi cabeza. Sí, aun la pienso. No sé si me ame todavía. Yo la quiero o quise, pero no sé qué tanto.
Máximo y yo habíamos quedado en hacer una doble cita. Yo llevaría a María, él a quien sea con que esté chida. Me dijo que tenía una amiga que está chula y es bien linda. Él me la presentaría, yo le presentaría a María. Máximo y María se hicieron novios el 21 de Septiembre (*) de ese mismo año, pero eso es otra historia.
Miércoles 2x1, doble cita, 4 x 2.
Tomé mi celular para marcarle y proponerle el trato. "Número ocupado", decía una voz grabada en mi celular, parecida a la de las azafatas de avión. Lo metí a mi bolsa, empezó a sonar mi canción favorita, lo saqué de nuevo, era Máximo.
Contesté, me dijo "te estaba marcando y decía 'número ocupado', pero vamos al cine mai, lleva a María ¿va?, cáele como a las 5-máximo-6, para que nos alcance el tiempo porque el guarura de Sofía tiene que recogerla antes de ir por la otra hermana que sale como a las 8:30 de la escuela, después tienen que recoger a la más chica que estaba en casa de una amiga, o algo así. Tuve que pasar por ella porque me dijo que su guarura chocó hace rato." No entendí mucho, pero le pregunte: "¿Sofía?", "Sí, Sofía Duran, la que te voy a presentar", "Aaah está bueno, ahí te veo a las 5 casi 6.", colgamos. Sofía Durán, dos hermanas con guaruras, buenos datos.
"A ver, deja checo mi mail", le dije a Melissa. Lo abrí y había dos nuevos: ese mismo de las preguntas que acababa de forwardearme, y uno de Corina con pocos minutos de habérmelo enviado.
Decía:
“Mon amour, tu me manques.
Est ce-que tu penses à moi encore?
Je pense a toi très souvent, tout le temps.
Apelle moi bientôt si tu peux.
xxx
Je t'aime pour toujours.
Cori."
¡Híjole! ¿Me telepatió Corina? Ese tipo de mensajes me ponían muy de buenas, ahora me molestan bastante. Iba a salir con una chica nueva sabiendo que mi ex aún me ama. Era incómodo.
Tenía tiempo aún, entonces me eché una jeidy de horuga y merry. (Me eché una jetita [siesta] de hora y media).
IV
Pasé por María, en el camino vi unas placas "219-MYM", pensé en Max y María (*21, 9=Septiembre, MyM=Máximo y María), fuimos al cine los 4, todo salió bien. Nos sentamos Máximo y yo juntos, las mujeres en las esquinas, cada quien con la suya. Nos agarramos la mano al menos, no estuvo mal.
Salimos de cine, me pidió mi número, se le empecé a dictar cuando justo le llamó alguien dictándole una dirección. Máximo la apuntó. Colgó, le dijo a Max, "me llevas aquí porfa, pero ya porque es tarde", Max asintió, se fueron. Lleve a María, regresé a casa de mi abuela. No conseguí su número, ni ella el mío, por lo visto.
Mi mamá al salir del taller se encontró a Beatriz entrando al taller, se miraron con antipatía. Como estaba cansada fue al club a relajarse, darse un hidromasaje en el jacuzzi, meterse al vapor o al sauna. Mi mamá como es muy perica se pone a platicar con quien se le ponga enfrente. Es bueno siempre tener audífonos cerca, para ponértelos, aunque no estén conectados, así te evitas fácilmente su cotorreo, NO PARA, en serio.
En el vapor le contaba a una señora que le chocó un baboso por atrás, por Boulevares. Coincidió que la señora le contó una historia parecida: su guarura le pegó a una camioneta por atrás en Boulevares. Pudo haber sido a la de Beatriz, o ve tú a saber.
"Qué descuidos de mi guarura, venía de dejar a Cloe a la escuela, pero los accidentes pasan, qué hacerle, no le voy a decir a mi esposo que chocó porque se enojaría, aparte ni cuenta se daría porque siempre llega bien tarde.”, decía la señora con la que mi mamá platicaba.
La señora y mi mamá se hicieron buenas cuatas. Saliendo del vapor mi mamá iba a casa de mi abuela, la señora a recoger a Bethan, el guarura a recoger a Sofía a la dirección que le dio, yo ya estaba ahí, con la sorpresota de tener a Max y Sofía en casa de mi abuela.
V
Todos en casa de mi abuela: el guarura, Las Durán (la mamá, Sofía, Cloe, Bethan), Max, mamá, Melissa, Caro y mi abuela descalza aún.
Fui al baño a columpiar el tamarindo mientras todos platicaban. Cuando terminé me limpié el trasero y volteé al inodoro, un par de mi cacas tenían forma de 'C', otra de ‘S’. Pensé en Corina y en Sofía, pero obviamente no les dije.
Salí, todos hablaban de coincidencias. Cloe dijo: "El otro día vi una película y me acordé de Manuel, mi ex argentino, mientras veía la peli me dije, "ojalá y nunca lo trate así de loco". Me marcó a mi casa, nunca marca porque vive hasta allá. Le dije que estaba viendo esa película y me dijo, "vi una película en la mañana y me acordé ti, pero...olvídalo". Le pregunté qué película era y me dijo Atracción Fatal. ¡Era la misma!".
Todos rieron.
Yo dije: "Siempre que leo, pongo el separador justo en la última palabra que leí y me acuerdo de cuál era. Estaba leyendo Siddharta, estaba en el metro, cerré el libro, me bajé en mi estación. Había un puestito de libros en el pasillo, vi Siddharta, lo tomé, lo abrí y cayó en la misma página en la que me había quedado y la primera palabra que vi fue la última en la que me había quedado". Todos se apantallaron. Oooh.
Se despidieron todos, me besé de piquito a escondidas con Sofía, quedamos en hablarnos, pero no tenía su celular, ni ella el mío.
Me dio pena pedirle el número a Max, o decirle a mi hermana que le pidiera a Cloe el número de Sofía, porque sería obvio que era para mí y Cloe quería conmigo según mi hermana.
No he sabido nada de ellas en meses, ni quiero. Preferí olvidarlo, olvidar a Sofía. Sofía que significa sabiduría. Algo aprendí de todo esto.
ANDRÉS,
ResponderEliminarEN PRINCIPIO, ME HA SORPRENDIDO MUCHO TU RELATO "SINCRONÍAS".
1. EL LENGUAJE FLUYE Y SE VE ENRIQUECIDO CON EL "IDEOLECTO" DEL PERSONAJE-NARRADOR (QUE CREO QUE ERES TÚ) Y EL DE LAS NIÑAS Y LA MAMÁ. ESO ESTÁ LGRADO, YA QUE DA SENSACIÓN DE VERDAD, ES DECIR, LE DA TONO DE REALIDAD. ESAS PERSONAS SÍ HABLARÍAN ASÍ.
2. NO OBSTANTE Y EN CUANTO AL LENGUAJE, LLEGA A DARME LA SENSACIÓN DE QUE EL PERSONAJE-NARRADOR, SE EVADE UN POCO. ES DECIR, EL LENGUAJE NO DA CUENTA DE SU ESTADO DE ÁNIMO, Y NO PORQUE HAYA QUE ABUNDAR EN ÉL, NI CAER EN INTROVERSIONES FORZADAS -EL TEXTO NO VA POR AHÍ-; PERO ALGÚN ASOMO SOBRE SU ESTADO DE ÁNIMO, QUE NO DEJARÍA DE SER UNA CONTINUA OPINIÓN SOBRE ESE MUNDO ABSURDO EN EL QUE SE HALLA INMERSO.
3. Y EN CUANTO AL TONO, DESDE LUEGO QUE EL RELATO TIENE UN PESO DE REALIDAD Y DISFRUTO MUCHO EL ABSURDO QUE PLANTEA (LA HISTORIA DE LOS SURFISTAS, LAS REACCIONES FRENTE A LOS CHOQUES, ETC.), PERO ME DECEPCIONA UN POCO EL FINAL, Y CON ELLO ME REFIERO A LAS 2 ÚLTIMAS LÍNEAS, COMO SI EN VERDAD EL PERSONAJE - NARRADOR, CREYERA QUE ESTO LE HA SERVIDO DE APRENDIZAJE. A MÍ ME PARECE QUE TAL COMO LO PLANTEAS, EL PERSONAJE NO CREERÍA EN ESE APRENDIZAJE, Y ENTONCES, TAL VEZ ESAS DOS ÚLTIMAS LÍNEAS HABRÍAN DE ENRIQUECERSE SEMÁNTICAMENTE PARA DAR PIE AL SARCASMO O AL CINISMO.
4. ME PARECE QUE VALDRÍA LA PENA REDONDEAR ESTE RELATO, PROCURANDO QUE EL REMATE, CONCRETE LA IDEA QUE ME PARECE PERVIVE -QUE ES MUY VALIOSA, CRÍTICA Y QUE PUEDE LLEGAR A SER CONTUNDENTE-; EL ABSURDO DE LA COTIDIANEIDAD. ¿CÓMO AL FINAL LA PENSARÍA ESTE PERSONAJE?
5. ME ENTUSIASMA QUE TUS RELATOS ROCEN TANTO CON TU REALIDAD. DESDE MI PUNTO DE VISTA, SON LOS MÁS HONESTOS. COMO DECÍA CHEJOV: "SI QUIERES SER UNIVERSAL, ESCRIBE SOBRE LO QUE PASA EN TU CUARTO"
de hecho, el final lo hice forzado, al haber discutido con el otro profesor que las sincronías son muchísimo más significativas que lo que parecen ser coincidencias. (que finalmente todo en el universo es causal, y no casual) lo hago parecer coincidencias porque los personajes no tienen consciencia sobre sus hechos, ni están enterados de la responsabilidad de los mismos.
ResponderEliminarme había comentado el profesor rodrigo que debía haber algo más profundo en cuanto a una sincronía. (haré un cuento más sincrónico en cuanto a una especie de "destino".) me dijo que aprovechara el significado de Sofia, que si no fuera por eso no hubiera aprendido. creo que debería hacer menos caso a veces a algunas sugerencias.
UNA FRASE DE UNO DE LOS MEJORES TOREROS QUE HA HABIDO: "SIEMPRE ESCUCHO Y AGRADEZCO LOS CONSEJOS, PERO DESDE LUEGO, SIEMPRE HAGO LO QUE MEJOR ME PARECE"
ResponderEliminarSOY DE LA IDEA DE QUE LO MEJOR, ES SGUIR SIEMPRE LA INTUICIÓN, ESCUCHANDO Y ACEPTANDO SIEMPRE LOS CONSEJOS.
UN ABRAZO.